martes, 27 de marzo de 2012

SUBIDA AL PICO LOPERA (PARQUE NATURAL DE LAS SIERRAS DE TEJEDA, ALMIJARA Y ALHAMA)

Nos encontramos en el límite del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, una figura de protección oficial que se encuentra ente las provincias de Málaga y Granada. Fue declarado como tal a finales del año 1999, coincidiendo con el décimo aniversario de la promulgación por el Parlamento Andaluz de la Ley 2/89 de 18 de julio, de Espacios Naturales Protegidos en Andalucía.





 Saliendo del restaurante de los Prados de Lopera, iniciamos un suave ascenso hacia el pico Lopera, por un sendero no marcado pero que nos va a permitir realizar una ruta circular de aproximadamente unos 8 kms, sin ninguna dificultad técnica 





Este espacio natural abarca unas 40.600 hectáreas. Desde este punto (primera parada en los Prados de Lopera) podemos observar un tipo de vegetación característica del ecosistema de Bosque Mediterráneo. El árbol predominante es el Quercus pyrenaica, roble melojo o rebollo, del que esta zona es la representación más meridional en Europa. Vamos a ver también encinas y pinos, de los que podemos observar pinus pinea, pinus pinaster, pinus halepensis y el pinus uncinata


Entre las especies más características que podemos encontrarnos en nuestro recorrido el Quercus pyrenaica o el Quercus rotundifolia, arbustos como Rosmarinus officinalis, Daphne gnidium, diversas especies de Cistaceas etc… el 25% de las especies tienen un elevado grado de endemicidad, resaltando que un 2% son endemismos exclusivos malacitano-almijarenses.  

   Dentro de la fauna sería relativamente fácil poder avistar algún ejemplar de Capra pyrenaica hispanica, Sus scrofa, Cervus elaphus, como los más llamativos por su tamaño y especie interesante, Alytes dikhilleni (sapo partero), endemismo bético, catalogado de Interés Especial en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Con suerte mirando al cielo podemos cruzar el vuelo de especies importantes como el águila real (Aguila Chrysaetos), el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus), el águila culebrera (Circaetus gallicus), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el azor (Accipiter gentilis) o el gavilán (Accipiter nisus)


En la cima del Pico podemos aprovechar, aparte de para realizar una vista general de la zona, ubicar las principales cotas y relieves. La caseta de vigilancia de la cima del Pico Lopera es parte de un dispositivo mayor que articula el plan INFOCA (Dispositivo para la prevención y extinción de Incendios Forestales de la Comunidad Andaluza) y que tiene una presencia importante en este espacio concreto.


  Regresamos a los Prados de Lopera aprovechando el sendero, ya sí guiado, por el cortafuegos. Aproximadamente en una hora podemos recorrer los 2.5 kms escasos, con una suave pendiente descendente y dar por finalizado el recorrido. El único cuidado que deberemos guardar será al llegar a la carretera de la Cabra, ya que deberemos transitarla durante 600 metros hasta llegar al Restaurante.


 

lunes, 19 de marzo de 2012

CALIDAD DE VIDA EN LONDRES


Ya hacía una peshá que no salía de España (sin contar el cruce de Despeñaperros digo) y tenía la espinita clavada de lo del año pasado con el vuelo a Londres, asique no veía mejor manera de devolverle la jugada al destino y liarla tres días en Londres con la Soni. Dicho y hecho, en Navidad comenzamos a mover los hilos y sacamos el vuelo desde Valladolid relativamente barato (45 euros ida y vuelta que no está nada mal)

Sigue sonriéndome la suerte con el tema climatológico en mis viajes, tras el solazo en Austria con unas predicciones de -21ºC, tras recorrer el norte de España a mediados de Septiembre y bañarnos en casi medio litoral costero español con unas temperaturas de escándalo, nos vamos al país de la bruma perpetua y…acabamos semidormidos en Hyde Park al sol de una agradable mañana de Domingo…

 Nos plantamos allí una buena mañana de Sábado, pa´ nosotros la vida…tres días a placer, sin más preocupación que elegir en qué gastar nuestras pauns. De primeras, al albergue, sin ningún lujo, un albergucho cercano a Hyde Park (Small Hyde Park Inn) lo más asequible que encontramos (16 euros noche y desayuno incluido) Y como no lo pagas, es lo que tiene que no lo luces…una habitación de 20 literas rozando el hacinamiento, tres niveles de literas, que si vuelcas pa´ bajo fijo que de la altura y la velocidad que coges en la caída, alcanzas a tocar las llamas del infierno. Allí no había personas, que solo había que orcos de mordor, el que no roncaba, hacía sonar la trompeta anal tres o cuatro veces por noche…un horror, entraban, salían y la luz toda la noche dada…la primera noche yo quise bajarme de la litera a tupir a palos a uno hasta que pidiera clemencia en el idioma que escogiese.


Aprovechamos esa misma tarde para acercarnos al Museo de Historia Natural, patear un poquillo la zona del parlamento y quedar con la Larota en Picadilly Circus. Qué ilusión ver una lagañosa desenvolverse tan elegantemente como lo está haciendo ella por el mundo. Como las economías están pa´ pocas alegrías pillamos unas marimbitas en un Texco y nos sentamos en una acera a que nos cuente sus aventuras. Hemos pateado todo el día y entramos en coma al rato, como el día de mañana vamos a darlo todo, es mejor acostarse pronto…o acostarse y no dormir una mierda, vamos¡¡¡



El sábado lo petamos, cruzamos Nothing Hill hasta Portobello Road. Tras pasear por el mercado y dejar allí el candado (si vais a Portobello buscad la tetera gigante y enfrente está la farola con nuestros candados) alquilamos unas bicicletas (completamente recomendado, 1 libra 24 horas) y con ellas, y un poquito a la aventura y a sobrevivir en una jungla de autobuses, taxis y coches que van por donde no tienen que ir (o al revés, lo mismo éramos nosotros) llegamos hasta Abbey Road (tanta historia pa´ tan poca cosa, por Dios) y de ahí a Kensington Gardens y Hyde Park. Una experiencia agradable recorrer estos parques en bici. Nos montamos un picnic elegante a la par que discreto y juvenil en Hyde Park y acabamos medio sopas al sol. En el Texco por na y menos te agencias un sándwich, una bebida y unos pastelillos y ya la tienes liada.

Jugando con las bicis y el transporte urbano vamos recorriendo lo más característico de Londres hasta llegar al Museo Imperial de la Guerra, un pequeño museo que no es de los más conocidos de Londres. Seguimos metro va metro viene y llegamos a Trafalgar square, donde antes de seguir al lío, nos echamos una pinta elegante en una taberna acorde al nivel de calidad de vida que nos merecemos. Se va haciendo tarde y hemos quedado vernos con Fa y Carmen en un pub a mataporculo de nuestro albegue, asique mejor cenar, ducharnos y relajar un poquito la pestaña.

El plan de la noche está elegante, un pub bastante curioso, con un grupillo tocando en directo en la parte de arriba y buena música en la parte de abajo, pero solo aguantamos una cerveza, se nos ponen los ojos chinos y si nos dejamos pasar el último metro, a ver como salimos de esa jungla. Estamos un ratillo y… se nos vuelve a aparecer la virgen y pillamos las conexiones de metro por los pelos.

 Esa noche, yo no se si roncarían o no roncarían, si habría aires o no habría aires, pero yo dormí como un niño chico de lo roto que estaba.

Amanece el Domingo y comenzamos a lo grande, bicicleta y vuelta a cruzar la zona de parques. En Marble arch tenemos apalabrado un tour gratuito que te va explicando las zonas reales de Londres, lo aprovechamos un ratillo hasta que decidimos hacer la 13-14 y perdernos a nuestro aire para acercarnos a Candem.

Candem...CANDEM con mayúsculas…me quedo sin palabras ante tal maravilla de la naturaleza, una maraña de puestos, de tribus urbanas, de tiendas a cada cual más extravagante…superagradable todo, comer unos noodles al solete con algo de música de fondo y viendo el trasiego de gente…espectacular. Nos acercamos a Cyberdog, visita indispensable, y tras darle una caña impresionante a nuestros monederos salimos de allí, yo particularmente con la boca abierta y la sensación de que en mi anterior visita, me había dejado el corazón de Londres sin conocer.


Hemos vuelto a quedar con la Larota, nos da tiempo a dar un nuevo pateo, acercarnos a London bridge y despedirnos de esta maravilla. Vamos a hacer la de exprimir el día al máximo y coger el último bus que nos acerque a Stanted. Antes de abandonar Londres nos da tiempo a echar una nueva cerveza sentados en la puerta de la Catedral. Me va a gustar a mi el plan del botellón urbano (Siempre que sea fuera de España serán cervezas bien echadas por supuesto jajajaja)

 La noche la malpasamos en modo indigente en Stanted, unos de tantos, somos montones con el mismo plan de supervivencia. Esta vez las cosas salen rodadas y podemos enlazar nuestro avión sin sobresaltos. Me encanta que los planes salgan bien.






Resumiendo, tres días a capricho, elegantes y agradables. Romper con la rutina, olvidarse por un momento de oposiciones, de canis, de niños, de todo y simplemente disfrutar de una de las ciudades que más pueden ofrecer en toda Europa. Cargar las pilas y afrontar lo que queda de curso, con la cabeza ya maquinando lo que parece que va a ser la próxima aventura mochingola….que coge mucha fuerza el asunto RETORNO A BRUJAS¡¡¡¡ uuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhhhhhhh